Thursday, March 29, 2007

Meditación: Dios mandó a su ángel, para liberar a sus siervos

Si el Hijo les da la libertad, entonces serán realmente libres

Evangelio:
Jn 8, 31-42
En aquel tiempo, Jesús dijo a los que habían creído en él: “Si se mantienen fieles a mi palabra, serán verdaderos discípulos míos, conocerán la verdad y la verdad los hará libres”. Ellos replicaron: “Somos hijos de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: ‘Serán libres’?”

Jesús les contestó: “Yo les aseguro que todo el que peca es un esclavo y el esclavo no se queda en la casa para siempre; el hijo sí se queda para siempre. Si el Hijo les da la libertad, serán realmente libres. Ya sé que son hijos de Abraham; sin embargo, tratan de matarme, porque no aceptan mis palabras. Yo hablo de lo que he visto en casa de mi Padre: ustedes hacen lo que han oído en casa de su padre”.

Ellos le respondieron: “Nuestro padre es Abraham”. Jesús les dijo: “Si fueran hijos de Abraham, harían las obras de Abraham. Pero tratan de matarme a mí, porque les he dicho la verdad que oí de Dios. Eso no lo hizo Abraham. Ustedes hacen las obras de su padre”. Le respondieron: “Nosotros no somos hijos de prostitución. No tenemos más padre que a Dios”.

Jesús les dijo entonces: “Si Dios fuera su Padre me amarían a mí, porque yo salí de Dios y vengo de Dios; no he venido por mi cuenta, sino enviado por él”. Palabra del Señor.

Meditación:
La verdad que Tú quieres que conozca me parece, Señor, que no es fruto de los libros ni de la capacidad intelectual aunque ésta haya sido trabajada, encauzada y proyectada con seriedad hacia la ciencia y el saber.

Me dices con el Evangelio, que una vez que me he encontrado con la Palabra, se ha abierto un camino de verdad y de libertad que no se encuentra en nada más. Tú, Señor, nos has enseñado la verdad del amor del Padre y, al revelarlo, en tu Evangelio, nos haces una continua invitación a descubrirlo, a vivirlo y a compartirlo con los hombres, nuestros hermanos.

Leyendo y reflexionando tu Palabra, se encuentra uno con su verdad de creatura amada por Dios y, a cada momento, palpamos la evidencia de la esclavitud del pecado y la misericordia que prodigas a los hombres, Señor.

La verdad de nuestra vida se encuentra en Cristo Jesús, y nuestra libertad se afirma a medida que lo seguimos en el amor, que se traduce en respuesta cabal a los planes del Padre celestial para cada uno.

Reflexión Apostólica:
En las circunstancias, sean éstas favorables o adversas, el apóstol sabe que es necesario ajustar criterios y actitudes a la verdad de Jesucristo.

Propósito:
Ser fiel a Cristo en las dificultades de la vida familiar.

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Hola, me llamo Lucía Cervera (lo de Kate Winslet es broma) soy miembro del RC desde 1993 y vivo en Mérida. Qué bueno que encontré este blog, está excelente para hacer la meditación de todos los días. Saludos y gracias,

4:06 AM  

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